Covadonga no se deja comprender de una sola vez. Hay que entrar en ella por lugares distintos, porque cada uno revela una parte de su verdad. Unos concentran la memoria. Otros ensanchan la mirada. Otros invitan a bajar el ritmo y a percibir lo que normalmente pasa desapercibido.
Esta página reúne los espacios esenciales del proyecto. No para enumerarlos sin más, sino para ayudarte a encontrar por dónde empezar. Quizá busques la intensidad de un lugar interior. Quizá prefieras la presencia de la piedra levantada, la cercanía del agua, la respiración del entorno o la apertura de la alta montaña. Cada página te lleva a una forma distinta de entrar en Covadonga. Antes de nada, aprende a “ordenar el recorrido por Covadonga” (link a /visitar-covadonga/).